Diego Castaño: “Hay proyectos como la recuperación de las Clarisas que ayudan a transformar la relación de una ciudad con su patrimonio”
La intervención en el antiguo Convento de la Merced lo transformará en un nuevo espacio cultural abierto a la ciudad
El proyecto para la rehabilitación del antiguo Convento de la Merced, conocido como Clarisas, da un nuevo paso adelante tras la aprobación definitiva del anteproyecto por parte de la Junta de Gobierno del Ayuntamiento de Elche. Así lo ha asegurado el alcalde de Elche, Pablo Ruz, quien ha destacado la relevancia de este proyecto para la ciudad.
La propuesta, redactada por Castaño Arquitectos junto a Carlos Campos Arquitectura, aborda la recuperación integral de un conjunto de enorme valor histórico, en el que conviven vestigios de diferentes épocas y culturas que permiten recorrer cerca de mil años de historia de la ciudad.
El socio gerente de Castaño Arquitectos, Diego Castaño, ha asegurado que “hay proyectos que transforman un edificio. Y hay proyectos que ayudan a transformar la relación de una ciudad con su patrimonio. Las Clarisas pertenece claramente a esta segunda categoría.”
También ha afirmado que “las Clarisas forman parte de la historia de Elche, pero nuestro objetivo no ha sido solo conservar un edificio para contemplarlo, sino recuperarlo para vivirlo. Hemos trabajado con el máximo rigor y respeto por su patrimonio, convencidos de que la mejor manera de proteger la historia es hacer que siga siendo útil para las generaciones venideras. El éxito de este proyecto llegará cuando los ilicitanos vuelvan a hacer suyo este lugar. Ese será el mejor indicador de que Las Clarisas no solo han recuperado su pasado, sino que han ganado un futuro.”
La propuesta busca ir más allá de la restauración de elementos aislados. El proyecto pretende recuperar las relaciones entre los distintos espacios, hacer legibles las diferentes etapas históricas y permitir que el conjunto vuelva a formar parte de la vida cotidiana de la ciudad.
Tras un estudio exhaustivo del estado actual del inmueble y de las necesidades específicas de conservación de sus elementos patrimoniales, el presupuesto estimado de la actuación se sitúa en torno a los 10,1 millones de euros, mientras que el plazo previsto para la ejecución de las obras será de aproximadamente 36 meses.
Poner en valor la bóveda gótico-renacentista
Uno de los principales retos de la intervención será la recuperación de la bóveda de tracería gótico-renacentista, uno de los elementos más singulares y, al mismo tiempo, más delicados de todo el conjunto.
Su estado de conservación ha requerido profundizar especialmente en las soluciones constructivas y estructurales previstas. La intervención contempla el desmontaje de los forjados existentes y la preservación de la tracería del siglo XVI, con el objetivo de devolver el protagonismo a este espacio histórico.
El proyecto incorpora además un nuevo sistema de bóvedas de madera para la antigua capilla, reinterpretando mediante una solución contemporánea la configuración histórica del espacio y recreando una bóveda de luceros.
Los Baños Árabes como parte esencial del recorrido
Otro de los grandes objetivos del proyecto es reforzar la presencia de los Baños Árabes y facilitar la comprensión de su funcionamiento y de su importancia dentro de la evolución histórica del conjunto.
La actuación contempla la musealización de sus cubiertas exteriores y la recuperación de la lectura arquitectónica de sus diferentes espacios y lucernarios. El proyecto plantea así una intervención capaz de hacer visible y comprensible este patrimonio sin desvincularlo del resto del edificio.
Asimismo, se prevé realizar catas murarias que permitan identificar posibles estratos históricos y elementos originales de la antigua iglesia gótica, incorporando los nuevos hallazgos al conocimiento y conservación del inmueble.
Un nuevo complejo cultural en el corazón de Elche
Diego Castaño ha asegurado que “el proyecto busca equilibrar conservación patrimonial y funcionalidad contemporánea, respetando la identidad del edificio y adaptándolo a las necesidades del siglo XXI”. Por ello, el objetivo es devolver el conjunto a la ciudad mediante nuevos usos culturales y espacios de encuentro.
Las plantas superiores albergarán grandes salas destinadas a exposiciones, mientras que una de las crujías del patio incorporará una biblioteca. También se habilitará una pequeña cafetería con terraza y espacios capaces de acoger actividades culturales, pequeños conciertos y actos.
El patio de los naranjos se convertirá de este modo en uno de los principales puntos de encuentro del nuevo complejo. Su diseño busca recuperar la atmósfera de tranquilidad propia de la antigua clausura conventual y, al mismo tiempo, convertirla en un espacio contemporáneo abierto a los ciudadanos.
La intervención permitirá también recorrer espacios elevados y terrazas desde las que establecer nuevas relaciones visuales con algunos de los principales hitos del centro histórico de Elche, como la Calahorra, la basílica de Santa María o el entorno de Eres de Santa Llúcia.
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